No hay nada que se le pueda interponer,
nada que lo pueda maniatar ni destruir,
porque el amor es más que ley,
es parte de ti y de mi.
Así como abrazas a un niño,
acaricias el pétalo de una flor
o besas a tu madre.
Así como sientes el calor
de las manos de tu amante.
El amor se contagia,
se recibe y se da
como un regalo humilde
que no trae malaria,
ni deja
que el ego se infle.
Es vivir,
es libertad
y mucho más,
es sentirlo
y renacer,
es ser y dejar ser.
Es más que una palabra,
es el reflejo de todo lo que es.
.
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nada que lo pueda maniatar ni destruir,
porque el amor es más que ley,
es parte de ti y de mi.
Así como abrazas a un niño,
acaricias el pétalo de una flor
o besas a tu madre.
Así como sientes el calor
de las manos de tu amante.
El amor se contagia,
se recibe y se da
como un regalo humilde
que no trae malaria,
ni deja
que el ego se infle.
Es vivir,
es libertad
y mucho más,
es sentirlo
y renacer,
es ser y dejar ser.
Es más que una palabra,
es el reflejo de todo lo que es.
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