buenavera
Poeta recién llegado
Dejaste que el rastro de sus besos,
marcaran el camino hasta tu vientre,
y abandonaste la razón en el vacío,
del sabor de sus labios silentes.
Lejos queda la calle del joven que respira,
el aire que tu cuerpo mueve al pasar,
lejos la pasión de aquél que sólo ve,
la luz que reflejas cuando vienes y te vas,
lejos el susurro que en el viento de tu pelo,
musita triste y enamorado al verte alejar.
Entre sábanas de seda sola queda la amante,
con el brillo del oro y el aroma del jazmín,
altar que se adora mientras dura el festín,
de quien paga los versos del amor farsante.
marcaran el camino hasta tu vientre,
y abandonaste la razón en el vacío,
del sabor de sus labios silentes.
Lejos queda la calle del joven que respira,
el aire que tu cuerpo mueve al pasar,
lejos la pasión de aquél que sólo ve,
la luz que reflejas cuando vienes y te vas,
lejos el susurro que en el viento de tu pelo,
musita triste y enamorado al verte alejar.
Entre sábanas de seda sola queda la amante,
con el brillo del oro y el aroma del jazmín,
altar que se adora mientras dura el festín,
de quien paga los versos del amor farsante.