Te encuentras, en cualquier parte de este mundo;
En la tierra, mar, aire y cielo.
Te hallas próximo, te hallas lejano.
Fuiste creada con el principio del universo.
Te encuentras, en nuestro venusto cielo;
Donde las aves adquieren belleza inimaginable;
Y la luna, adquiere aquilino de amante;
Eres vanidosa, estas sentada en las nubes.
Te encuentras, en el invisible aire;
Cuando las flores, coquetean, aromatizando el cielo.
Habitas en la respiración, de dos personas amándose.
Proporcionas vida con la magia de tus manos.
Te encuentras, en el inquietante mar.
Gentío, baña su desnudez, ante tu lujurioso cuerpo.
Muestras tu orgullo, cuando aparece el verano.
Intrépida, te encuentras, en las olas surfeando.
Te encuentras en la humilde tierra;
En los pasos, del gentío risueños;
Proporcionas vida; aunque la semilla es infértil.
Gracias a ti, trasmito poesías a las creaciones de dios.
Me encuentro en cualquier parte de este mundo
¡El amor!
En la tierra, mar, aire y cielo.
Te hallas próximo, te hallas lejano.
Fuiste creada con el principio del universo.
Te encuentras, en nuestro venusto cielo;
Donde las aves adquieren belleza inimaginable;
Y la luna, adquiere aquilino de amante;
Eres vanidosa, estas sentada en las nubes.
Te encuentras, en el invisible aire;
Cuando las flores, coquetean, aromatizando el cielo.
Habitas en la respiración, de dos personas amándose.
Proporcionas vida con la magia de tus manos.
Te encuentras, en el inquietante mar.
Gentío, baña su desnudez, ante tu lujurioso cuerpo.
Muestras tu orgullo, cuando aparece el verano.
Intrépida, te encuentras, en las olas surfeando.
Te encuentras en la humilde tierra;
En los pasos, del gentío risueños;
Proporcionas vida; aunque la semilla es infértil.
Gracias a ti, trasmito poesías a las creaciones de dios.
Me encuentro en cualquier parte de este mundo
¡El amor!