Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Cuando nos creíamos
perdidos,
nos sorprende el amor,
colándose
por una rendija
del alma precintada.
Todo revienta
para volver
a nacer de nuevo.
Las distancias se acortan.
El tiempo se detiene.
Lo más insignificante
se viste de grandeza.
La noche se llena de estrellas.
Soñamos despiertos.
El dolor anticipa
el nacimiento.
La vida se vuelve un libro abierto
para la persona amada.
En ayunas,
nos comemos a besos.
perdidos,
nos sorprende el amor,
colándose
por una rendija
del alma precintada.
Todo revienta
para volver
a nacer de nuevo.
Las distancias se acortan.
El tiempo se detiene.
Lo más insignificante
se viste de grandeza.
La noche se llena de estrellas.
Soñamos despiertos.
El dolor anticipa
el nacimiento.
La vida se vuelve un libro abierto
para la persona amada.
En ayunas,
nos comemos a besos.