marquelo
Negrito villero
Dejemos la verborrea de cenit trillado que choque y que haga espuma y arrastre a las abejas.
Dejemos palidecer más los polvos estrafalarios que maquillan la epidermis
de los poemas kitsch/
aqui la realidad se cansa de dar patadas a las sillas
para enderezar las sentadas la deposición exacta del líbido en la mandíbula de una cueva.
la palabra sin laberintos sin una tentación a arruinar la armonía
y el encaje sedoso de la naturaleza onírica del c olor/
La mirada acompaña al movimiento,
Olvidemonos del vademecum del cortejo!
Vayamos a la batalla,
salvaje
sin concesiones
ni heridos
dejemos que la hembra rezuma su concupiscencia su ídilico sabor a vino dulzón
sus agotamientos...
Dejemos palidecer más los polvos estrafalarios que maquillan la epidermis
de los poemas kitsch/
aqui la realidad se cansa de dar patadas a las sillas
para enderezar las sentadas la deposición exacta del líbido en la mandíbula de una cueva.
El amor necesita de recarga de fusileria
de monosílabos sin protocolos
la palabra sin laberintos sin una tentación a arruinar la armonía
y el encaje sedoso de la naturaleza onírica del c olor/
La mirada acompaña al movimiento,
solo necesitamos dos palabras que choquen entre los dientes.
Olvidemonos del vademecum del cortejo!
Vayamos a la batalla,
salvaje
sin concesiones
ni heridos
dejemos que la hembra rezuma su concupiscencia su ídilico sabor a vino dulzón
sus agotamientos...