Cuando la costumbre se instala
en el corazón de los amantes,
se marchita el Amor,
ya nada es como antes.
Nace el dolor,
nada, nada, germina,
y florece la inevitable rutina.
Se apaga el sol,
como en las oscuras
tardes de octubre,
entonces con asombro
descubres; que el Amor no es Amor,
es simplemente una costumbre.
en el corazón de los amantes,
se marchita el Amor,
ya nada es como antes.
Nace el dolor,
nada, nada, germina,
y florece la inevitable rutina.
Se apaga el sol,
como en las oscuras
tardes de octubre,
entonces con asombro
descubres; que el Amor no es Amor,
es simplemente una costumbre.