El amor no es cualquier cosa,
es perdonarme tú cuando me tiro al barro,
es indignarme yo con tal que me apacigües
para adorarte así cuando tú me aborreces,
matarse poco a poco en un delirio,
volverse loco cuando tú estás cuerda,
mirar por la ventana si la puerta es el olvido,
acorralar la Tierra si te fugas,
desmayarse, atreverse, estar furioso,
colonizar el cielo de tu boca sin presentar batalla
y dejar la galaxia para
Lucas,
un lamento de
Brel para que no te ausentes,
un arrebato de
Gustavo Adolfo entero
y un trozo de papel con cinco versos.
No te oculto,
ni me escondo,
es solo que te quiero
y no sé cómo decirlo en un poema.