AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
EL AMOR NO ES UN CUCHILLO.
En ese análisis de lo que no puede ser,
vislumbro que estoy convertido en un
extraño de tu sonrisa y que nuestras
sendas no tienen por destino el mismo
océano, ni las mismas luces, mis sirenas
son azules y mi luna, feliz de verme en
soledad, tiene colores que la humanidad
no percibe, porque pertenecen a esa
realidad muy intima de mi historia perdida.
Soñoliento de olvido, pervivo entre la
ilusión de encontrar mis nubes y mi propia
lluvia de esperanza bendita, que permita
mi paz y el amor libre, sensible y voluntario.
En ese cotejo de la vida, he aprendido que
el amor no es un cuchillo para cocinar,
a veces la penumbra del olvido, es como
la luz para liberar la primavera que nunca
se ha ido; en algún momento, quién fue
rosa y luces, solo será la espina amarga,
que oscurece el alma y nada más; la vida
está de frente y a través de la ventana el
horizonte llama como si fuéramos los
rectores de la orquesta para cantar a Dios.
Augus 28 noviembre 2015.
En ese análisis de lo que no puede ser,
vislumbro que estoy convertido en un
extraño de tu sonrisa y que nuestras
sendas no tienen por destino el mismo
océano, ni las mismas luces, mis sirenas
son azules y mi luna, feliz de verme en
soledad, tiene colores que la humanidad
no percibe, porque pertenecen a esa
realidad muy intima de mi historia perdida.
Soñoliento de olvido, pervivo entre la
ilusión de encontrar mis nubes y mi propia
lluvia de esperanza bendita, que permita
mi paz y el amor libre, sensible y voluntario.
En ese cotejo de la vida, he aprendido que
el amor no es un cuchillo para cocinar,
a veces la penumbra del olvido, es como
la luz para liberar la primavera que nunca
se ha ido; en algún momento, quién fue
rosa y luces, solo será la espina amarga,
que oscurece el alma y nada más; la vida
está de frente y a través de la ventana el
horizonte llama como si fuéramos los
rectores de la orquesta para cantar a Dios.
Augus 28 noviembre 2015.