Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
Mutaron los pájaros
que surcaban el cielo
sin dejar siquiera rastros.
No se escuchan cantos ni ruegos.
Perdieron dimensión los bosques,
y los mares, y los ríos sucios,
y los agitados océanos.
Cambiaron las estrellas
su mirada titilante;
corrieron su eje los astros.
La vida tiembla, domina el hombre
sin escrúpulos, sin fronteras,
avecina su propio holocausto.
Poetas, no cierren los ojos,
sangren toda la poesía,
devuelvan solo amor...
Brinden al mundo su canto.
que surcaban el cielo
sin dejar siquiera rastros.
No se escuchan cantos ni ruegos.
Perdieron dimensión los bosques,
y los mares, y los ríos sucios,
y los agitados océanos.
Cambiaron las estrellas
su mirada titilante;
corrieron su eje los astros.
La vida tiembla, domina el hombre
sin escrúpulos, sin fronteras,
avecina su propio holocausto.
Poetas, no cierren los ojos,
sangren toda la poesía,
devuelvan solo amor...
Brinden al mundo su canto.