Hoy me he pintado los labios de luna
para recordar los amores pasados,
los amores de rosa y margaritas,
grises como la arcilla y las calles arenosas
de la ciudad cosmopolita.
El amor de una mujer es abdominal e interno,
cálido como la brisa costera,
y nunca se olvida
porque hacerlo sería perder la memoria de los antepasados
que pusieron su alma al servicio de la belleza sincera.
para recordar los amores pasados,
los amores de rosa y margaritas,
grises como la arcilla y las calles arenosas
de la ciudad cosmopolita.
El amor de una mujer es abdominal e interno,
cálido como la brisa costera,
y nunca se olvida
porque hacerlo sería perder la memoria de los antepasados
que pusieron su alma al servicio de la belleza sincera.