Así dicho hablar sobre el amor
es como tirarse en paracaídas
y caer sobre un lugar del mundo
en el que no sabes
como serás recibido.
Si digo que el amor es el opio del mundo,
otros dirán que es el dinero
y otros que son los toros
o el fútbol.
Es por esto mismo
que uno es muy comedido
y cuando habla del amor
se pone en el lugar
de ese amante empedernido,
que se descuelga por las ramas de un árbol
para no ser sorprendido,
por el inquietante marido,
que de vez en cuando
la mosca en la oreja
irrumpe en su domicilio,
para ver como esta cierto asunto
que le lleva de calle y es motivo
de general conocimiento público.
Por eso en este poema escribiremos
sobre ese amor que nace en el alma
y que se llena de una luz
que le viene de lo divino
y que sirve,
si es que se hace buen eso,
para iluminar a dos personas
en lo mismo.
Dicho y hecho finalizo
con aquello que se decía de antiguo,
cada cual que se dedique a lo suyo,
que yo me entiendo con lo mío.
es como tirarse en paracaídas
y caer sobre un lugar del mundo
en el que no sabes
como serás recibido.
Si digo que el amor es el opio del mundo,
otros dirán que es el dinero
y otros que son los toros
o el fútbol.
Es por esto mismo
que uno es muy comedido
y cuando habla del amor
se pone en el lugar
de ese amante empedernido,
que se descuelga por las ramas de un árbol
para no ser sorprendido,
por el inquietante marido,
que de vez en cuando
la mosca en la oreja
irrumpe en su domicilio,
para ver como esta cierto asunto
que le lleva de calle y es motivo
de general conocimiento público.
Por eso en este poema escribiremos
sobre ese amor que nace en el alma
y que se llena de una luz
que le viene de lo divino
y que sirve,
si es que se hace buen eso,
para iluminar a dos personas
en lo mismo.
Dicho y hecho finalizo
con aquello que se decía de antiguo,
cada cual que se dedique a lo suyo,
que yo me entiendo con lo mío.