Edgar Márquez
Poeta recién llegado
El amor es cosa de tontos,
De tontos soñadores que saben lo que perderán,
Quien se preste a ese juego peligroso,
No sabrá con lo que pueda regresar .
Con un encanto o una decepción,
Con acidas lagrimas o una plena satisfacción,
Con miradas clavadas o ignoradas esencias,
Con dudas abundantes o seguridades manifiestas,
Arriesgados regocijos,
Arrepentidos momentos sin auxilio,
Guardadas emociones para siempre,
Libres pensamientos sin delirio,
Con palabras al acto,
Y con acto en las palabras,
Con injustos arrebatos,
O mañanas contempladas,
Odios desmedidos, amor hipnotizante,
Vacíos perpetuos o sensaciones incesantes,
Ecos de su nombre, fastidio en su pronuncia,
Su imagen congelante, o una cuestión alucinante,
Tan cerca del cielo,
Con pasos al infierno,
Dominantes del miedo,
O descabellados intentos,
Es el amor tan infantil
Como lo es tan enserio,
Todo empieza desde ahí,
De lo que no tiene contexto,
El amor es cosa de tontos,
De tontos soñadores que saben lo que perderán,
Pero Si el amor en su belleza es peligroso,
Yo quiero pertenecer a su ¡gran oportunidad!