Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Usted y yo
Y el andén
Y ese viejo reloj que come los minutos
Una mirada muere de pena si la mira
Usted y yo
Y esa distancia breve
Eterna
Diminuta
Un mar de soledades que no entiendo
Ni me explico
Cómo puede existir
estando casi juntos
en este andén bendito
de una tarde vacía
Usted
Y yo
Y esos vocablos mudos que se llaman silencio
Mostrando entre las sombras la roja luz del miedo
Usted tan lastimada de soledades frías
Yo tan lleno de pasos
hambrientos de un destino
Se consume el minuto en ese andén vacío
Ni la miro
Ni me mira
La máquina ya viene
Nuestro suelo palpita
Simple paso del tiempo con miradas fingidas
Yo no existo
Usted,
es utopía
Luego, siguen los pasos
Luego, duele la vida
Usted
Y yo
Qué pesar
Qué rutina
Atrapado en los modos
de conservar la línea
de una moral perfecta
etiqueta y rutina
Qué formas tan absurdas
de adecentar la vida
Y el andén
Y ese viejo reloj que come los minutos
Una mirada muere de pena si la mira
Usted y yo
Y esa distancia breve
Eterna
Diminuta
Un mar de soledades que no entiendo
Ni me explico
Cómo puede existir
estando casi juntos
en este andén bendito
de una tarde vacía
Usted
Y yo
Y esos vocablos mudos que se llaman silencio
Mostrando entre las sombras la roja luz del miedo
Usted tan lastimada de soledades frías
Yo tan lleno de pasos
hambrientos de un destino
Se consume el minuto en ese andén vacío
Ni la miro
Ni me mira
La máquina ya viene
Nuestro suelo palpita
Simple paso del tiempo con miradas fingidas
Yo no existo
Usted,
es utopía
Luego, siguen los pasos
Luego, duele la vida
Usted
Y yo
Qué pesar
Qué rutina
Atrapado en los modos
de conservar la línea
de una moral perfecta
etiqueta y rutina
Qué formas tan absurdas
de adecentar la vida
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