Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ÁNGEL NEGRO..
Gobierno en destierro,
de arrojado de las alturas,
les acechas en un rincón,
haces a sus alas jirones
y te quedas con una parte.
Entregas a una vieja huesuda,
más esqueleto que costurera,
trozos para hacer costura,
que tengas a cada lado un ala,
que tu ropaje sea real y de alabanza.
Que temples en el fuego del infierno,
una espada que rompa al amor su sueño,
que el profeta sin tierra se haga pedigüeño,
de un momento en tu presencia y que tu reino
sea el consuelo, de los desahuciados sin rumbo.
Que queme más tu llama que sus cirios,
que sus temores sean palabras malditas,
en pliegues de satén de noches negras,
que oculten tu poder en códices
y sean mortajas en sus conventos.
Que te cubran bajo palio, una corte
de esqueletos, que a tu paso las manos
abran la tierra y los muertos,
sigan tu estela hasta el averno,
que todos sepan que eres: El Ángel Negro.
Gobierno en destierro,
de arrojado de las alturas,
les acechas en un rincón,
haces a sus alas jirones
y te quedas con una parte.
Entregas a una vieja huesuda,
más esqueleto que costurera,
trozos para hacer costura,
que tengas a cada lado un ala,
que tu ropaje sea real y de alabanza.
Que temples en el fuego del infierno,
una espada que rompa al amor su sueño,
que el profeta sin tierra se haga pedigüeño,
de un momento en tu presencia y que tu reino
sea el consuelo, de los desahuciados sin rumbo.
Que queme más tu llama que sus cirios,
que sus temores sean palabras malditas,
en pliegues de satén de noches negras,
que oculten tu poder en códices
y sean mortajas en sus conventos.
Que te cubran bajo palio, una corte
de esqueletos, que a tu paso las manos
abran la tierra y los muertos,
sigan tu estela hasta el averno,
que todos sepan que eres: El Ángel Negro.