romaguce
Poeta recién llegado
¿Qué hago observando la tristeza, que se bifurca
Con sus largos dedos hacia el viento, zozobrante
Ante su propia sombra, sin cobijo?
Caen sus hojas, cuan lagrimas embalsamadas
Que se desprenden de su inocencia longeva
Y cubren mis pensamientos con su lenta
Afrenta hacia el olvido.
El tiempo, ha dejado sus marcas, en su estriada
Sombra, las aves ocultaron sus trinos en lo
Alto de su de huida, sus frutos alimentaron
Su propia ignominia y la mía, antes de que la
Primavera se ocultara detrás de la tormenta.
¿Qué hará pensando en lo que vendrá?, si
La sal de su cuerpo, cubrió su intranquilidad
Al voltear en busca de la esperanza...
Ya nadie vendrá a su encuentro, nadie
Sosegará su sed, nadie verá cuando el rayo
Descanse sobre su cuerpo y duerma…
El adiós, repasa su calloso cuerpo
Mientras el sol cauteriza sus heridas
De perpetuas nocturnidad,
Mientras yo micciono sobre ella
El desconsuelo de mi alma
El árbol de en frente…
Con sus largos dedos hacia el viento, zozobrante
Ante su propia sombra, sin cobijo?
Caen sus hojas, cuan lagrimas embalsamadas
Que se desprenden de su inocencia longeva
Y cubren mis pensamientos con su lenta
Afrenta hacia el olvido.
El tiempo, ha dejado sus marcas, en su estriada
Sombra, las aves ocultaron sus trinos en lo
Alto de su de huida, sus frutos alimentaron
Su propia ignominia y la mía, antes de que la
Primavera se ocultara detrás de la tormenta.
¿Qué hará pensando en lo que vendrá?, si
La sal de su cuerpo, cubrió su intranquilidad
Al voltear en busca de la esperanza...
Ya nadie vendrá a su encuentro, nadie
Sosegará su sed, nadie verá cuando el rayo
Descanse sobre su cuerpo y duerma…
El adiós, repasa su calloso cuerpo
Mientras el sol cauteriza sus heridas
De perpetuas nocturnidad,
Mientras yo micciono sobre ella
El desconsuelo de mi alma
El árbol de en frente…