Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ÁRBOL DE LA VIDA
Bebió el dolor,
la tierra lo acunaba
y despertó.
Bebió el valor,
su espíritu hizo flama
y germinó.
Bebió el color,
manó verde esperanza
y se vistió.
Bebió la luz,
su tronco se hizo savia
y floreció.
Bebió el amor,
sus brazos fueron alma
y fruteció.
Bebió su cruz,
su piel sangró palabra
y se entregó.
Bebió la vida,
su fruto se hizo eterno
y renació.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
20 de febrero del 2008.
PIURA-PERÚ
DERECHOS RESERVADOS
Bebió el dolor,
la tierra lo acunaba
y despertó.
Bebió el valor,
su espíritu hizo flama
y germinó.
Bebió el color,
manó verde esperanza
y se vistió.
Bebió la luz,
su tronco se hizo savia
y floreció.
Bebió el amor,
sus brazos fueron alma
y fruteció.
Bebió su cruz,
su piel sangró palabra
y se entregó.
Bebió la vida,
su fruto se hizo eterno
y renació.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
20 de febrero del 2008.
PIURA-PERÚ
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