child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
El arrabal del tiempo
Donde los ojos-
esotéricos, eternos
sinuosos pasadizos-
son como ovillos
y garras afiladas
los desgarran...
¿Y sabés?
Ellos sangran
su mirada, fugaz
como una estrella
que se escapó
sin que llegues
a pedirle un deseo.
Pensándolo bien...
Yo nunca vi
una estrella fugaz,
sólo satélites
infiltrados, inoculados
en el techo húmedo,
colador de resina,
baleado...
Pero viajé mucho...
Entre pupilas pétreas
y pastizales de pestañas,
bajo lunas y soles,
sin ninguna estrella
guardada en mi billetera,
escapándole al norte.
Un día decidí regresar...
Y vi al doblar, por
la tajante esquina,
un vacío abrupto
donde niños tiraban
sonrisas y monedas
pretendiendo todo,
encontrando nada.
Vivo en el arrabal del tiempo...
Amordazado con palabras,
la sangre en la cabeza,
clavándome las agujas
que causan tanta fobia;
soy una moneda gastada
que se ahoga en una fuente.
Donde los ojos-
esotéricos, eternos
sinuosos pasadizos-
son como ovillos
y garras afiladas
los desgarran...
¿Y sabés?
Ellos sangran
su mirada, fugaz
como una estrella
que se escapó
sin que llegues
a pedirle un deseo.
Pensándolo bien...
Yo nunca vi
una estrella fugaz,
sólo satélites
infiltrados, inoculados
en el techo húmedo,
colador de resina,
baleado...
Pero viajé mucho...
Entre pupilas pétreas
y pastizales de pestañas,
bajo lunas y soles,
sin ninguna estrella
guardada en mi billetera,
escapándole al norte.
Un día decidí regresar...
Y vi al doblar, por
la tajante esquina,
un vacío abrupto
donde niños tiraban
sonrisas y monedas
pretendiendo todo,
encontrando nada.
Vivo en el arrabal del tiempo...
Amordazado con palabras,
la sangre en la cabeza,
clavándome las agujas
que causan tanta fobia;
soy una moneda gastada
que se ahoga en una fuente.