MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Demasiadas palabras
para quedar callado, siempre,
sentado en el silencio,
al fondo del bullicio,
y a salvo del derrumbe
de todos los escombros.
Acaso algunas tardes
sacas un brazo afuera
sin nombre ni bandera
y logras diligente
soltar un grito tibio,
apenas un ladrido
prudente y adecuado
sumiso y controlado,
que en lo bajo se esconde
en arduos laberintos,
enrevesados versos
que pasan sin pasar por la memoria
enrejados de arpegios descartables.
El arte de ladrar sin que se oiga.
para quedar callado, siempre,
sentado en el silencio,
al fondo del bullicio,
y a salvo del derrumbe
de todos los escombros.
Acaso algunas tardes
sacas un brazo afuera
sin nombre ni bandera
y logras diligente
soltar un grito tibio,
apenas un ladrido
prudente y adecuado
sumiso y controlado,
que en lo bajo se esconde
en arduos laberintos,
enrevesados versos
que pasan sin pasar por la memoria
enrejados de arpegios descartables.
El arte de ladrar sin que se oiga.
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