Nicolás Bascialla
Poeta recién llegado
El arte son dos paréntesis separados del mundo vulgar
Si el alma se te agrieta
por la sombra del vivir,
no la cures con el ruido:
hay otros modos de huir.
No busques redenciones
donde gritan salvación;
a veces lo que sana
pide apenas atención.
Huye al arte, que en su gesto
la belleza sigue en pie;
no promete otra vida,
solo ayuda a sostener.
La música lava heridas
que no saben cómo hablar;
la poesía las nombra
para dejarlas estar.
El arte no hace milagros
ni presume de verdad;
cura en silencio al que llega
cansado de la brutalidad.
No te saca de este mundo
ni lo vuelve menos cruel;
pero te devuelve entero
cuando empezás a caer.
El arte no dice nada
que no supiéramos ya;
pero dice de otro modo
lo que cuesta soportar.
Entramos sin esperanza,
salimos sin conclusión;
no cambió lo que nos pasa,
cambió un poco la atención.
No es refugio permanente
ni promesa de salvación;
es apenas un descanso
para seguir la razón.
Un paréntesis se abre
lejos del ruido y la voz;
se cierra, y nada es distinto,
salvo quien lo atravesó.
Entramos como quien huye,
salimos sin explicación;
no cambió todo lo externo,
cambió un poco el corazón.
Si el alma se te agrieta
por la sombra del vivir,
no la cures con el ruido:
hay otros modos de huir.
No busques redenciones
donde gritan salvación;
a veces lo que sana
pide apenas atención.
Huye al arte, que en su gesto
la belleza sigue en pie;
no promete otra vida,
solo ayuda a sostener.
La música lava heridas
que no saben cómo hablar;
la poesía las nombra
para dejarlas estar.
El arte no hace milagros
ni presume de verdad;
cura en silencio al que llega
cansado de la brutalidad.
No te saca de este mundo
ni lo vuelve menos cruel;
pero te devuelve entero
cuando empezás a caer.
El arte no dice nada
que no supiéramos ya;
pero dice de otro modo
lo que cuesta soportar.
Entramos sin esperanza,
salimos sin conclusión;
no cambió lo que nos pasa,
cambió un poco la atención.
No es refugio permanente
ni promesa de salvación;
es apenas un descanso
para seguir la razón.
Un paréntesis se abre
lejos del ruido y la voz;
se cierra, y nada es distinto,
salvo quien lo atravesó.
Entramos como quien huye,
salimos sin explicación;
no cambió todo lo externo,
cambió un poco el corazón.