Osidiria
Poeta asiduo al portal
Punto Primero:
¿Hay niños que no lo son, y niñas que tampoco?
¿el cielo se equivocó con ellos
o somos nosotros que lo liamos todo
con nuestras cortas entendederas?
bueno todos no,
todavía hay muchos que no son santos
como esos que pretenden que todo lo veamos
a su forma y a su modo,
es difícil saber lo que se cuece de nubes para arriba,
pero de nubes para abajo,
qué quieres que te diga,
cada uno tiene derecho a vivir como es como y siente
y los demás tenemos el deber de respetarlo,
¡punto pelota!,
es la única manera de que esto funcione,
señores, señoras,
nobles ellos que al parecer llevan con mucho orgullo y honra lo que son,
cada uno a lo suyo, cada uno a lo nuestro,
y dejemos los autobuses para otros menesteres.
Segundo ;
Hay quien no solo no tolera al diferente
sino que lo odia a muerte,
supongo que todavía quedan nostálgicos de la inquisición.
El que sigue;
No es de recibo
que bajo el paraguas de la libertad de expresión
se da cobijo al que insulta, menosprecia y escupe a la cara
a aquel que por el mero hecho de invitarle a su mesa
no quiere compartir con él
el plato de algarrobas y pienso de ganado
con el que se alimenta este mal anfitrión.
Y uno de regalo;
Hay personas
que se consumen en su propia obsesión delirante
por salvar al mundo de sus males
cuando en realidad los enfermos son ellos,
de estos,
cuantos menos mejor y si es posible ninguno.
***
**
*
¿Hay niños que no lo son, y niñas que tampoco?
¿el cielo se equivocó con ellos
o somos nosotros que lo liamos todo
con nuestras cortas entendederas?
bueno todos no,
todavía hay muchos que no son santos
como esos que pretenden que todo lo veamos
a su forma y a su modo,
es difícil saber lo que se cuece de nubes para arriba,
pero de nubes para abajo,
qué quieres que te diga,
cada uno tiene derecho a vivir como es como y siente
y los demás tenemos el deber de respetarlo,
¡punto pelota!,
es la única manera de que esto funcione,
señores, señoras,
nobles ellos que al parecer llevan con mucho orgullo y honra lo que son,
cada uno a lo suyo, cada uno a lo nuestro,
y dejemos los autobuses para otros menesteres.
Segundo ;
Hay quien no solo no tolera al diferente
sino que lo odia a muerte,
supongo que todavía quedan nostálgicos de la inquisición.
El que sigue;
No es de recibo
que bajo el paraguas de la libertad de expresión
se da cobijo al que insulta, menosprecia y escupe a la cara
a aquel que por el mero hecho de invitarle a su mesa
no quiere compartir con él
el plato de algarrobas y pienso de ganado
con el que se alimenta este mal anfitrión.
Y uno de regalo;
Hay personas
que se consumen en su propia obsesión delirante
por salvar al mundo de sus males
cuando en realidad los enfermos son ellos,
de estos,
cuantos menos mejor y si es posible ninguno.
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