eduardo95
Poeta recién llegado
Un ave inocente,
herida por una flecha
guarnecida de acero
y de plumas ligeras,
decía en su lenguaje
con amargas querellas:
"¡Oh crueles humanos!,
mas crueles que fieras,
con nuestras propias alas,
que la naturaleza
nos dio para defensa,
forjas el instrumento
de la desdicha nuestra
haciendo que inocentes
prestemos la materia.
herida por una flecha
guarnecida de acero
y de plumas ligeras,
decía en su lenguaje
con amargas querellas:
"¡Oh crueles humanos!,
mas crueles que fieras,
con nuestras propias alas,
que la naturaleza
nos dio para defensa,
forjas el instrumento
de la desdicha nuestra
haciendo que inocentes
prestemos la materia.
Pero no, no es extraño
que asi bárbaros sean
aquellos que en su ruina
trabajan, y no cesan.
Los unos y otros fraguan
armas para las guerras,
y es dar contra sus vidas
plumas para las flechas"
que asi bárbaros sean
aquellos que en su ruina
trabajan, y no cesan.
Los unos y otros fraguan
armas para las guerras,
y es dar contra sus vidas
plumas para las flechas"