Golpea mi badajo la campana
en busca de un cimborrio reprimido
que encuentre en sus cadencias el olvido
de aquella relación samaritana.
Espero del mordisco en la manzana
que brindo, enajenado y consumido,
placer en el cimborrio con gemido
ejemplo de la herencia vaticana.
Cimborrios y badajos se introducen
en cánticos que emanan alegría
y músicas corales reproducen.
Un ángel sus pecados eximía
al ver que es devoción lo que traslucen,
y al tiempo el sinvergüenza se reía.
-.-
VicenteMoret
en busca de un cimborrio reprimido
que encuentre en sus cadencias el olvido
de aquella relación samaritana.
Espero del mordisco en la manzana
que brindo, enajenado y consumido,
placer en el cimborrio con gemido
ejemplo de la herencia vaticana.
Cimborrios y badajos se introducen
en cánticos que emanan alegría
y músicas corales reproducen.
Un ángel sus pecados eximía
al ver que es devoción lo que traslucen,
y al tiempo el sinvergüenza se reía.
-.-
VicenteMoret