Puedo sentarme en aquel banco
modelado del olvido a la hora del café
a eso de las cuatro y veinte
a esperar a que pase la vida.
Puedo sentirme de ninguna parte,
y decir que me falta valor
para echar raíces contigo.
Puedo ponerme cruel
y decir que te falló el coraje una y diez veces
para rogarme.
Ya no sé si soy tu hastío o tu fe
tu geisha , tu sueño, tu amiga o tu aburrimiento.
Puedo ponerme digna y decir
que no me basta con ser tu hola que tal
y mi bastante bien gracias.
Puedo sincerarme y decir
que ya resbalé en el trapecio de amores baratos.
Y si quieres también puedo ser mis cien mil te quieros,
tu amuleto, tu religión,tu noche y tu día, tu melancolía.
O tal vez esa sombra que se siente contigo
en aquel banco modelado del olvido
a la hora del café
a eso de las cuatro y veinte
a no esperar a que pase la vida por nosotros.
modelado del olvido a la hora del café
a eso de las cuatro y veinte
a esperar a que pase la vida.
Puedo sentirme de ninguna parte,
y decir que me falta valor
para echar raíces contigo.
Puedo ponerme cruel
y decir que te falló el coraje una y diez veces
para rogarme.
Ya no sé si soy tu hastío o tu fe
tu geisha , tu sueño, tu amiga o tu aburrimiento.
Puedo ponerme digna y decir
que no me basta con ser tu hola que tal
y mi bastante bien gracias.
Puedo sincerarme y decir
que ya resbalé en el trapecio de amores baratos.
Y si quieres también puedo ser mis cien mil te quieros,
tu amuleto, tu religión,tu noche y tu día, tu melancolía.
O tal vez esa sombra que se siente contigo
en aquel banco modelado del olvido
a la hora del café
a eso de las cuatro y veinte
a no esperar a que pase la vida por nosotros.