JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
Soy el hombre que se perdió
con su barca en el mar.
Traidora noche de tempestad
que desatas malos vientos
¿quién te mandó llamar?
Conseguirás que mi barca te tema,
que sus palos oiga crujir
y que su quilla sienta gemir.
Y tú, viento amigo, ¿dónde estás?
¿dónde nuestra amistad?
Qué fue de ese jugar proa con ola,
viento con vela en alta mar...
¿porqué me abandonas ahora,
noche triste, en soledad?
No temas barquita mía,
no te venza el temor.
Mis manos son fuertes,
como fuerte es tu valor.
Mis brazos son duros
y mi pecho respira vigor.
Tu fin está aquí,
en el mar junto a mi.
Pero no ahora,
sino en otro tiempo,
en otro lugar,
aún nos quedan mil mareas
por galopar.
Pronto vendrá el amanecer.
Con él la mar dormirá su enfado
y el viento amigo soplará de tu lado.
Mañana reiremos juntos
lo que esta noche nos hace temblar..
¿no es así velero mío?
¿no es así?
¡Díme que sí!
Dímelo ahora que siento mis brazos flaquear,
ahora que gime en el arrecife
el mascarón de tu proa al encallar.
.......................
Soy el hombre que se perdió
con su barca en el mar.
No me vengáis a buscar,
pues remo por otros mares
en los que no existen noches
ni amenazan tempestades.
Mares en los que mi barca engalanada
me canta amorosa:
"Marinero,
tú eres mi rumbo,
mi Rosa de los Vientos,
lo que yo más quiero.
Tú mi brisa, mi limbo, mi prosa...
¡Mi barquero!
...
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con su barca en el mar.
Traidora noche de tempestad
que desatas malos vientos
¿quién te mandó llamar?
Conseguirás que mi barca te tema,
que sus palos oiga crujir
y que su quilla sienta gemir.
Y tú, viento amigo, ¿dónde estás?
¿dónde nuestra amistad?
Qué fue de ese jugar proa con ola,
viento con vela en alta mar...
¿porqué me abandonas ahora,
noche triste, en soledad?
No temas barquita mía,
no te venza el temor.
Mis manos son fuertes,
como fuerte es tu valor.
Mis brazos son duros
y mi pecho respira vigor.
Tu fin está aquí,
en el mar junto a mi.
Pero no ahora,
sino en otro tiempo,
en otro lugar,
aún nos quedan mil mareas
por galopar.
Pronto vendrá el amanecer.
Con él la mar dormirá su enfado
y el viento amigo soplará de tu lado.
Mañana reiremos juntos
lo que esta noche nos hace temblar..
¿no es así velero mío?
¿no es así?
¡Díme que sí!
Dímelo ahora que siento mis brazos flaquear,
ahora que gime en el arrecife
el mascarón de tu proa al encallar.
.......................
Soy el hombre que se perdió
con su barca en el mar.
No me vengáis a buscar,
pues remo por otros mares
en los que no existen noches
ni amenazan tempestades.
Mares en los que mi barca engalanada
me canta amorosa:
"Marinero,
tú eres mi rumbo,
mi Rosa de los Vientos,
lo que yo más quiero.
Tú mi brisa, mi limbo, mi prosa...
¡Mi barquero!
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