La concupiscencia motiva más la levedad
¡Oh frivolidad! eres tan parecida a la distante amistad
que se exalta y enaltece en el más sutil misterio.
Eres la esfinge y yo estoy en cautiverio.
Mi silencio en cambio aturde,
tu sonido mientras tanto calma.
De mis deducciones te apareces
radiante y distante.
De mis inducciones te desvaneces
lentamente y fascinante.
La concupiscencia motiva el hastío,
¡el spleen!, como amo el spleen,
tanto y tanto que más que calor
me produce fuego,
más que devenir,
constituye el fin.
¡Frivolité est un plaisir!
Plaisir es el bazo melancólico,
lo melancólico
son las fustes del spleen,
el spleen de París.
¡Oh frivolidad! eres tan parecida a la distante amistad
que se exalta y enaltece en el más sutil misterio.
Eres la esfinge y yo estoy en cautiverio.
Mi silencio en cambio aturde,
tu sonido mientras tanto calma.
De mis deducciones te apareces
radiante y distante.
De mis inducciones te desvaneces
lentamente y fascinante.
La concupiscencia motiva el hastío,
¡el spleen!, como amo el spleen,
tanto y tanto que más que calor
me produce fuego,
más que devenir,
constituye el fin.
¡Frivolité est un plaisir!
Plaisir es el bazo melancólico,
lo melancólico
son las fustes del spleen,
el spleen de París.