noskrad
Poeta asiduo al portal
Besos de sangre y fuego,
el ángel exterminador no pudo con ellos,
una melodía funeraria marcó los últimos cinco días del año,
para que Bastet tocara el réquiem adecuado.
Con instrumento en mano,
su tranquilidad fue destello elaborado,
en la balanza de la vida,
en un extremo una elegía
En el otro un corazón que todavía latía
Sus labios poseen un fuerte calor,
sus ojos una tristeza mezclada con determinismo y valor,
déjanos disfrutar de la fiesta final,
embriagarnos y someternos a su poder inmortal.
Caemos rendidos ante el calor del desierto,
danzas, bebidas y juegos,
sacrificios de sangre,
para la diosa de la alegría y el baile.
Pero tengan cuidado con su ira,
sus besos pueden ser el epitafio de muchos si la subestiman,
robando el alma de cualquier renegado,
el que se niegue a rendir culto a los gatos.
Los felinos que reflejan la luz de la luna,
en sus ojos se ven la rabia de una diosa iracunda,
muchos te entregamos nuestras armas,
para que nos dejes disfrutar de la ritual en calma,
y nos protejas de falsas diosas que no poseen alma.
el ángel exterminador no pudo con ellos,
una melodía funeraria marcó los últimos cinco días del año,
para que Bastet tocara el réquiem adecuado.
Con instrumento en mano,
su tranquilidad fue destello elaborado,
en la balanza de la vida,
en un extremo una elegía
En el otro un corazón que todavía latía
Sus labios poseen un fuerte calor,
sus ojos una tristeza mezclada con determinismo y valor,
déjanos disfrutar de la fiesta final,
embriagarnos y someternos a su poder inmortal.
Caemos rendidos ante el calor del desierto,
danzas, bebidas y juegos,
sacrificios de sangre,
para la diosa de la alegría y el baile.
Pero tengan cuidado con su ira,
sus besos pueden ser el epitafio de muchos si la subestiman,
robando el alma de cualquier renegado,
el que se niegue a rendir culto a los gatos.
Los felinos que reflejan la luz de la luna,
en sus ojos se ven la rabia de una diosa iracunda,
muchos te entregamos nuestras armas,
para que nos dejes disfrutar de la ritual en calma,
y nos protejas de falsas diosas que no poseen alma.