Kein Williams
Poeta fiel al portal
De pie sobre una rosa,
recién salida de su crisálida,
estaba una mariposa
sonriendo a los rayos del sol,
ante el peligro impávida.
Miraba cruzar los prados,
a las parejas sonrientes,
humanos enamorados,
lo que hay en sus vientres
¿Son sus parientes?.
Pensó la Mariposa,
al escuchar lo que ellos decían,
de pronto despega de la rosa,
pensando si un día sentiría,
las mismas cosas hermosas,
que los humanos sentían.
Un día tuvo un sueño,
un macho iría a cortejarla,
- Mi nombre es Mari Pozas,
El mío es Orhug Anggä.
Danzaban entre las cascadas,
alumbradas por las luciérnagas,
su amor era de cuento de hadas,
llegaba al mar desde la ciénaga.
Y cuando iban a darse aquel beso,
de pronto la despertó una oruga,
un gusano inmenso, verde y obeso,
muy peludo y lleno de arrugas.
Ella lo rechazó de inmediato,
y él expuso sus intenciones,
ella no quería ni mirarlo,
él le componía canciones.
Pasaba el tiempo y veía,
que le quedaba poco tiempo,
sus alas estaban raídas
de tanto escribir en el viento.
Se había aferrado a su sueño,
de un beso que la deje loca,
pero su corazón no halló dueño,
y no habitó un beso en su boca.
De pronto vio bajar un ángel,
o al menos así lo parecía,
al contemplar esa bella imagen,
sin darse cuenta; como tonta sonreía.
Y él le dijo: Hola, ¿Ahora si te gusto?
- Ehm, era él, algo kafkiano,
por metamórfosis ahora era bello y adusto,
y ahora estaban impregnados.
Y entonces se cumplió el sueño,
dos labios crean un te amo,
así nació su primer último beso,
y en su vientre sintió ¿Humanos?
recién salida de su crisálida,
estaba una mariposa
sonriendo a los rayos del sol,
ante el peligro impávida.
Miraba cruzar los prados,
a las parejas sonrientes,
humanos enamorados,
lo que hay en sus vientres
¿Son sus parientes?.
Pensó la Mariposa,
al escuchar lo que ellos decían,
de pronto despega de la rosa,
pensando si un día sentiría,
las mismas cosas hermosas,
que los humanos sentían.
Un día tuvo un sueño,
un macho iría a cortejarla,
- Mi nombre es Mari Pozas,
El mío es Orhug Anggä.
Danzaban entre las cascadas,
alumbradas por las luciérnagas,
su amor era de cuento de hadas,
llegaba al mar desde la ciénaga.
Y cuando iban a darse aquel beso,
de pronto la despertó una oruga,
un gusano inmenso, verde y obeso,
muy peludo y lleno de arrugas.
Ella lo rechazó de inmediato,
y él expuso sus intenciones,
ella no quería ni mirarlo,
él le componía canciones.
Pasaba el tiempo y veía,
que le quedaba poco tiempo,
sus alas estaban raídas
de tanto escribir en el viento.
Se había aferrado a su sueño,
de un beso que la deje loca,
pero su corazón no halló dueño,
y no habitó un beso en su boca.
De pronto vio bajar un ángel,
o al menos así lo parecía,
al contemplar esa bella imagen,
sin darse cuenta; como tonta sonreía.
Y él le dijo: Hola, ¿Ahora si te gusto?
- Ehm, era él, algo kafkiano,
por metamórfosis ahora era bello y adusto,
y ahora estaban impregnados.
Y entonces se cumplió el sueño,
dos labios crean un te amo,
así nació su primer último beso,
y en su vientre sintió ¿Humanos?
Última edición: