francisco_mendez
Poeta recién llegado
El beso de la mujer amada
Que bello es el beso de la mujer amada,
el que nace en una noche y se alimenta cada mañana.
El beso que se adueña de las venas,
y nos da la tinta de los versos.
El beso que se añora con dulce pena
y de su pasión nos hace presos.
El beso que se vive al rojo vivo,
con el alma desnuda.
Que embriaga como el vino
y se bebe sin premura.
El beso deseado,
El que se siente a ojos cerrados y a corazón abierto.
El beso muchas veces soñado.
El de impulsos espontáneos y final incierto.
El beso de la mujer amada,
el que llega a los labios
y se queda a vivir en el alma.
El beso que no sabe de lugares o tiempos.
El que no se esconde y se grita a los cuatro vientos.
Aquel beso en el que no solo se unen los labios
sino vidas enteras con sus presentes y pasados.
El beso que se aferra al corazón,
que se aísla de razones y se sumerge en emoción.
El beso que nos hace tocar el cielo,
que nos eleva del suelo.
El beso que rompe la sensatez con locura desenfrenada.
El que irrumpe en la carne con delicada ternura
y se arraiga con furia en lo profundo del alma.
Que bello es el beso.
El beso que nace una noche
y se alimenta cada mañana...
El beso de la mujer amada.
Que bello es el beso de la mujer amada,
el que nace en una noche y se alimenta cada mañana.
El beso que se adueña de las venas,
y nos da la tinta de los versos.
El beso que se añora con dulce pena
y de su pasión nos hace presos.
El beso que se vive al rojo vivo,
con el alma desnuda.
Que embriaga como el vino
y se bebe sin premura.
El beso deseado,
El que se siente a ojos cerrados y a corazón abierto.
El beso muchas veces soñado.
El de impulsos espontáneos y final incierto.
El beso de la mujer amada,
el que llega a los labios
y se queda a vivir en el alma.
El beso que no sabe de lugares o tiempos.
El que no se esconde y se grita a los cuatro vientos.
Aquel beso en el que no solo se unen los labios
sino vidas enteras con sus presentes y pasados.
El beso que se aferra al corazón,
que se aísla de razones y se sumerge en emoción.
El beso que nos hace tocar el cielo,
que nos eleva del suelo.
El beso que rompe la sensatez con locura desenfrenada.
El que irrumpe en la carne con delicada ternura
y se arraiga con furia en lo profundo del alma.
Que bello es el beso.
El beso que nace una noche
y se alimenta cada mañana...
El beso de la mujer amada.