AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
El beso de las estrellas
Si pudiera denominarte terremoto,
y pensar que después que tires todo,
vendrá el amor y las rosas
y la brisa, que besa sin golpear
la vida, entonces,
serás el mismo volcán,
que yo he amado
y no habrá tiempo
para el pasado ni el rencor.
Solamente, entre tu y yo
y la vida, que siempre sonríe
y que se fundó
en tus células,
podremos reírnos
de todas las estupideces
del destino y de la historia.
No es difícil,
aunque sea espinoso deambular
por esta estancia de la vida efímera
y tránsfugas,
los dos podremos
ir más allá de la montaña
y de las nubes,
y dejarnos besar
por las estrellas, hasta el final.
Augus mayo 2009.
Si pudiera denominarte terremoto,
y pensar que después que tires todo,
vendrá el amor y las rosas
y la brisa, que besa sin golpear
la vida, entonces,
serás el mismo volcán,
que yo he amado
y no habrá tiempo
para el pasado ni el rencor.
Solamente, entre tu y yo
y la vida, que siempre sonríe
y que se fundó
en tus células,
podremos reírnos
de todas las estupideces
del destino y de la historia.
No es difícil,
aunque sea espinoso deambular
por esta estancia de la vida efímera
y tránsfugas,
los dos podremos
ir más allá de la montaña
y de las nubes,
y dejarnos besar
por las estrellas, hasta el final.
Augus mayo 2009.
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