Aquel beso que me diste
aquel que causó tu llanto,
aquel que te puso triste
hoy se me pudre en los labios
Aquel que me supo a yerba
a nardo recién cortado
aquel de suave canela,
hoy su sabor me es amargo
Porque tus ojos fingían
como fingía tu abrazo
como fingía tu boca
como fingía tu mano
El beso que me robaste
hoy es tan negro y tan agrio,
como el entierro de un ángel
cual aliento de un borracho
Se volvió el agua, vinagre
se volvió la mar, pantano
se volvió cianuro el aire
se volvió el cisne, lagarto
Hoy no se si fue quimera,
si aquel beso, fue besado,
o quizás...lo que ocurriera
fue que se pudrió en mis labios.