julianmateo1999
Poeta recién llegado
Era de tarde, era una placida tarde hermosa,
el sol era natural, oro precioso del cielo.
Era de tarde y tu boca llena de besos
como un manantial de peces, estabas ansiosa.
Los pasos perdidos sin un dueño en la playa
ahí te encontré, el sonido azul del verano.
Hay brisas románticas, barcos abandonados
y me regocijo en el origen de tus palabras.
Soplan maravillosas gaviotas en el horizonte,
derraman, untan su oro, en las grandes suspiros.
La extensa visión, este vientre verde como zafiro,
el cristal impuro y oscuro, lejanos montes
Morir susurrando y morir tendido a la pureza,
que hace perfecta la sensación, viaje de la luna.
La necesidad espera enamorada, ardida en ayunas,
poco a poco se desviste el alma, me besas.
Y poco a poco estudio la métrica perfecta
que siguen tus bellisimos labios, oh la sagrada rima.
Al morder tu camisa, al soltar tu hermosa risa
recordamos abrazados, la luna terrenal es nuestra
JULIAN MATEO
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS©
el sol era natural, oro precioso del cielo.
Era de tarde y tu boca llena de besos
como un manantial de peces, estabas ansiosa.
Los pasos perdidos sin un dueño en la playa
ahí te encontré, el sonido azul del verano.
Hay brisas románticas, barcos abandonados
y me regocijo en el origen de tus palabras.
Soplan maravillosas gaviotas en el horizonte,
derraman, untan su oro, en las grandes suspiros.
La extensa visión, este vientre verde como zafiro,
el cristal impuro y oscuro, lejanos montes
Morir susurrando y morir tendido a la pureza,
que hace perfecta la sensación, viaje de la luna.
La necesidad espera enamorada, ardida en ayunas,
poco a poco se desviste el alma, me besas.
Y poco a poco estudio la métrica perfecta
que siguen tus bellisimos labios, oh la sagrada rima.
Al morder tu camisa, al soltar tu hermosa risa
recordamos abrazados, la luna terrenal es nuestra
JULIAN MATEO
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