nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Besos...
Mágicas caricias gritándo la esperanza a voces,
murmullos que rien al alba
barriendo el viejo polvo, que enturbia el sentir.
Besos sellados...
Barcos de perfíl clarísimo
navegándo sobre los mares del alma,
rozándo la perfección de sus horizontes
como hábiles trapecistas, en perfecto equilibrio.
Besos tíbios...
Concebidos en las terrazas del sol,
marfíles claros de pureza blanca
que ponen el alma en pié,
emvolviéndola de galas sublimes.
Suspíros enredados en la noche
latiéndo entre las manos de la luna,
como ofrenda de la profunda aurora,
manatiales de gloria
suspendídos entre los brazos del cielo.
Besos que velan al filo del alma
árboles tiernos, ofrendándo juveniles sombras.
Besos pensados...
Besos que lloran la memoria de las lluvias
anunciándo nuevas primaveras.
Rubís alados de aromas dulces,
aves de ojos bellos que exhalan amores
cruzando el aíre inmóvil.
Besos...
Heredados de suspíros
y deborados por sutíl latído.
NUNA.