H.Nossa
Poeta recién llegado
Al calcular el área de tu rostro,
la geometría de tus ojos y el volumen de tus labios opuestos y paralelos,
es igual al producto de la suma de tus sentimientos.
Así se halla en tus labios en latitud y longitud,
el meridiano de tu pasión que marca la hora de tus deseos
en el mayestático mundo de tus silencios.
La suma de estos factores me lleva ante tí
a multiplicar fracción continua de tus caprichos,
hallando la ecuación de tu mirada y el común denominador de tus besos.