Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
El beso.
Yo quise contener el beso en tus mejillas
como una memoria de infinita ternura.
La curvatura de tus hombros en el hueco de mis manos,
como el mundo contenido por mi magia
en los estambres de mi memoria.
Los pétalos de tus labios entre mis dientes,
como una manzana en el ámbito de la mañana.
La tibieza de tus sueños en la punta de los dedos,
mientras los míos de hinojos en tus pupilas.
Como contener la noche inmensa
en el suspiro tímido que brota de nosotros,
mientras la efervescencia de tus muslos
rebosante en nuestro universo...
Yo admiro esa dulzura inmediata que de ti brota
cuando mis labios rozan el calor de tus mejillas.
Yo quise contener el beso en tus mejillas
como una memoria de infinita ternura.
La curvatura de tus hombros en el hueco de mis manos,
como el mundo contenido por mi magia
en los estambres de mi memoria.
Los pétalos de tus labios entre mis dientes,
como una manzana en el ámbito de la mañana.
La tibieza de tus sueños en la punta de los dedos,
mientras los míos de hinojos en tus pupilas.
Como contener la noche inmensa
en el suspiro tímido que brota de nosotros,
mientras la efervescencia de tus muslos
rebosante en nuestro universo...
Yo admiro esa dulzura inmediata que de ti brota
cuando mis labios rozan el calor de tus mejillas.