Renatto
Poeta recién llegado
Tus besos, quiebran mi alma.
Susurran consuelo.
Tus besos, tus dulces besos.
Tus labios, tan dulces como tus besos
Inclinan mi alma hacia lo desconocido
Perpetuando en mí la inmortalidad del amor.
Apasionados ríos de lúgubre hermosura
Que solo tus labios saben reflejar.
En tierno contraste con lo eterno.
Ni el mismo tiempo, la puede soportar.
Tus besos, quiebran mi alma.
Susurran consuelo.
Miradas traviesas, arrullan el sentido,
Del tacto que no te siente,
Del beso que no te ve,
Miradas que comprometen el destino,
Miradas que a simple vista no se ven.
Y besar es humano, es perder el sentido,
Es provocarle celos al más distraído,
Congelando ansias, iluminando caminos.
Creando ilusiones a poetas perdidos.
Tus besos, quiebran mi alma.
Susurran consuelo.
Y si no existieran más,
Tus besos.
Te buscaría cada noche en las estrellas,
Ahuyentando a toda fuerza el amanecer.
Susurran consuelo.
Tus besos, tus dulces besos.
Tus labios, tan dulces como tus besos
Inclinan mi alma hacia lo desconocido
Perpetuando en mí la inmortalidad del amor.
Apasionados ríos de lúgubre hermosura
Que solo tus labios saben reflejar.
En tierno contraste con lo eterno.
Ni el mismo tiempo, la puede soportar.
Tus besos, quiebran mi alma.
Susurran consuelo.
Miradas traviesas, arrullan el sentido,
Del tacto que no te siente,
Del beso que no te ve,
Miradas que comprometen el destino,
Miradas que a simple vista no se ven.
Y besar es humano, es perder el sentido,
Es provocarle celos al más distraído,
Congelando ansias, iluminando caminos.
Creando ilusiones a poetas perdidos.
Tus besos, quiebran mi alma.
Susurran consuelo.
Y si no existieran más,
Tus besos.
Te buscaría cada noche en las estrellas,
Ahuyentando a toda fuerza el amanecer.