alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
De pronto sin darnos cuenta
se juntaron nuestros cuerpos
y el estampido de un beso
resonó en la noche triste
Era un beso en la mejilla
por un adiós anunciado
nos miramos a los ojos
la luna palidecía
Fueron pasando las horas
más ninguno se movía
el beso corrió a la boca
el presente había llegado
El revolcar de dos cuerpos
bajo la luz de la luna
yo era tuyo, tú eras mía
lo demás poco importaba
se juntaron nuestros cuerpos
y el estampido de un beso
resonó en la noche triste
Era un beso en la mejilla
por un adiós anunciado
nos miramos a los ojos
la luna palidecía
Fueron pasando las horas
más ninguno se movía
el beso corrió a la boca
el presente había llegado
El revolcar de dos cuerpos
bajo la luz de la luna
yo era tuyo, tú eras mía
lo demás poco importaba