Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Conozco bien esos capuchones de ganchillo, aunque en el campo les ponemos un corcho y un palito para que no beben los bichos, je je je... y al que se amorre colleja.Me ha encantado encontrar estas letras a nuestro querido botijo. Me has traído muchos recuerdos, siempre en casa de los abuelos estaba el botijo sobre la mesa de la cocina todo el año, con los capuchones de ganchillo que le hizo mi abuela, para que no se posaran ahí las moscas. Algo tan familiar, que el hecho de que lo describas poéticamente para los que no lo conocen es generoso, aunque se quedan con las ganas de poder beber de esa agua ja. Gracias por recuperar esa parte de nuestra historia. Bon dia.
Molt bon día Onice i un plaer les teus lletres i comentari.