El burro perdido.

juana rivera medina

Poeta fiel al portal
Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.
 
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Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.


Lindo relato,simpático , el pobre José ya se las veía encima...jejeje.
Gracias por pensar en mi .
Besos con cariño en la distancia querida Juana.
Y te mando miles de estrellas.
 
Jjajajajajaja, que bueno amiga, pobre de tu padre ,pensé que me pasaba a mi solamente, busco y busco los lentes y los tengo puestos , jajajajaja, te felicito amiga mia.
abrazitos fraternos.
Esperanzapaz
 
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Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.

Hola, que deje pasear al burro,
para que tenerlo tan encerrado en
esta época de verano.
jajajajaj, Fearo leerte Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
No, ya no lo olvidó nunca, esa fue una lección que le sirvió a lo largo de su vida y que tuvo a bien enseñarnos a sus hijos.Gracias querido Eladio por comentar. Es un placer tenerte por mi espacio. Abrazo cariñoso.
 
Gracias querida Merry, y si mi padre nunca podía terminar la historia sin morirse de la risa,contagiandonos a todos sus hijos cada vez que la contaba.Te mando cariñosos abrazos hasta tu espacio.
 
Si , mi pobre padre, aprendió de la manera difícil. En un rancho y con un padre intransigente y de más autoritario. Afortunadamente era motivo de risa cuando la contaba a nosotros sus hijos. Gracias por leer y comentar querida Esperanza, siempre es un honor y un gusto tenerte por mis letras. Te abrazo con enorme cariño, respeto y admiración.
 
Es un enorme gusto provocar tu risa, Mujer bonita, que siempre sonrries, Gracias por leer y comentar. Abrazo tu siempre alegre corazón.,
 
Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.


Juana querida amiga,muy bien contada muy bien el cuento que da risa pero suele pasar amiga, a como me he reido enque forma un cuento que seguro se los cuento a mis nietos para que apredan a contar, saludos abrazos con carinos
 
Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.

Y el padre de jose le dijo, yo no veo 29 burro, veo 31, como dijo jose, pues contesto su padre, 29 arreas tu, 30 en el que vienes montado y 31 quien viene arriando los burros.
Grato en leerte.
Saludos desde Colombia
 
alicia Pérez Hernández;3484681 dijo:
Juana querida amiga,muy bien contada muy bien el cuento que da risa pero suele pasar amiga, a como me he reido enque forma un cuento que seguro se los cuento a mis nietos para que apredan a contar, saludos abrazos con carinos
Vengo a tí , con verguenza y todo, a responder tu comentario querida Alicia y sobre todo a agradecer tu presencia en mis lineas.
Te abrazo con infinito cariño querida AMIGA.
 
Mi padre fue a llevar la manada de burros a pastar muy lejos del rancho, en los terrenos mas alejados de la propiedad. Los animales comerían y se ejercitarían hasta que al caer la tarde él debería devolverlos a su corral.
Eran 30 los burros que conformaban la manada. Mi padre ensilló uno y se dispuso a cumplir con la tarea encomendada.
Empezaba a caer el sol cuando mi padre se puso a juntar la manada para devolverlos a sus corrales.
Una vez juntos los animales los contó una y otra vez, para comprobar, preocupado que le faltaba un burro.
-No puede ser. Mi padre me matará-pensaba preocupado.
Dejó a los animales al resguardo de los perros y se fue a los alrededores a buscar al animal. No podía dejarlo en medio del campo porque al caer la noche sería fácil presa de los depredadores, y el no tendría modo de reponérselo a su padre. Siguió buscando hasta casi entrada la noche, pero al ver sus intentos vanos decidió afrontar el castigo que le esperaba y volvió a casa.
Su familia lo esperaba preocupada.
-Por qué se tardó tanto Chepe?-dijo preocupada su mamá.
-Se me perdió un burro madre-el gesto de horror de su madre reavivó su propio miedo.
-¡José!!!- El grito de su padre lo sobresaltó-¿por qué llegas hasta horita?
-No hallaba un burro- dijo mirando a su padre,y esperando resignado el castigo.
-Pues que bueno que si lo hallaste- dijo su padre dejándolo solo y sorprendido.
Rápidamente fue a los corrales y comprobó que los treinta burros estaba en sus corrales. Uno de ellos todavía con los aparejos de montar que el le había puesto.
Mi padre había estado montando el burro perdido durante todo el día.

Estrellas
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