Cuatro de julio: he de confesar mi derrota,
la Luna me venció sin dar batalla alguna;
ahora mi gran fama ya se siente remota,
mas narraré la lid que fue tan poco oportuna.
Dejé el pulgar romo, pulido y cuadrado;
no hubo uñas largas que el borde empañaran.
Ceñí gola y yelmo con gesto esforzado,
bufanda y gorro que del frío me amparan.
Cual Gran Armada abatida por los elementos,
se alzó el cielo en tormenta cerrada y severa;
aliados contra mí: Luna, nubes y vientos,
ocultada a mi dedo de puntería certera.
Anoté en la libreta de las grandes hazañas;
sección de fracasos: una página en blanco,
-derrotado vilmente con maniobras extrañas-,
y juro y prometo que algún día la arranco.
la Luna me venció sin dar batalla alguna;
ahora mi gran fama ya se siente remota,
mas narraré la lid que fue tan poco oportuna.
Dejé el pulgar romo, pulido y cuadrado;
no hubo uñas largas que el borde empañaran.
Ceñí gola y yelmo con gesto esforzado,
bufanda y gorro que del frío me amparan.
Cual Gran Armada abatida por los elementos,
se alzó el cielo en tormenta cerrada y severa;
aliados contra mí: Luna, nubes y vientos,
ocultada a mi dedo de puntería certera.
Anoté en la libreta de las grandes hazañas;
sección de fracasos: una página en blanco,
-derrotado vilmente con maniobras extrañas-,
y juro y prometo que algún día la arranco.
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