guillermuco
Poeta recién llegado
Miro atrás,
veo el caballo
de las tres cabezas
relinchando el olvido
de unas tierras lejanas.
Me acerco a él,
La segunda cabeza
se acerca a mi mano,
Le palpo el hocico.
Tiene la piel áspera
Como mi alma,
El hedor que me devuelve
A mis dulces palabras
Me traen a mi mente
Historias de un pasado.
Pensativo
Me pierdo
en este cielo azul
Que me inunda de tristeza.
De repente¡¡,
La cabeza de color verde
Muerde mi mano.
Me hecho hacía atrás,
Cojo mi espada
Espada con la que he roto
mis amores,
Con la que he matado
a otros
Con solo sacarla.
Es una espada llena de palabras
Llena de pasiones.
Reluce,
Será por su odio.
Me hecho hacía atrás,
El caballo de las tres cabezas me mira,
La cabeza verde brama
La segundo pace en este jardín verde
Y la tercera,
Endemoniada,
hecha fuego por la boca.
Demonio,
Huye de mi,
No sabes quien soy,
Alimente con mi odio tu nacer,
Eres la criatura de mis cuentos
De mis historias.
Te cree entre versos,
Entre comas y mis verbos
Que engendre con sus sentimientos.
Te explique mi pasado,
Bestia,
Te hable de la luna maldita
Que acompaño mi morir en su cama,
Entre sus cuatro paredes
Donde deje mi alma,
Donde ame con mis susurros
En tus infinitas noches.
Bella la llame
Bella la bese,
Cubrí su cuerpo
Con mis palabras
La bese entre miradas,
La ame todo el tiempo.
Del sol la escondí,
Y la mostré a su hermana luna,
Toda bella.
Vi con ella morir la última ola
De una playa inventada
Dentro de nuestro mundo infinito.
Y ahora,
tu bestia
De las tres cabezas
Intentas atacarme
Con el fuego de mi amor,
Con la rabia de mi odio
Y con la dulzura de mis palabras.
Te corto una cabeza,
Zas,
Ves soy yo superior,
Mato tu dulzura
Siempre mansa.
Pero todavía me quedan dos.
El caballo, de las dos cabezas,
Relincha por una de dolor,
La otra lanza fuego.
Me ciega,
Ciego ando tanto tiempo
Entre los segundos que se vuelven minutos
Que todavía no se a donde voy.
Grito,
Yo también se chillar,
Ves,
Te grito y me grito
Te odio y me odio.
Te toco la cara,
Le limpio los ojos
Del dolor del día a día.
Borroso veo su figura,
Me rodea.
La cabeza verde
Muestra sus dientes.
Veo el veneno que guarda en su interior,
Agito la espada
Entre el aire que me suspira
Me abraza.
Me defiendo,
Esquivo su segundo a ataque
Me muevo ágil sin miedo.
Muere maldito¡¡,
Grito al sol
Que es al único que ahora veo.
No era el sol,
Su fuego me atrapa
Mientras mi mano
Con espada en alto
Vuelve con otra estocada.
Los dos damos unos pasos hacía atrás,
Estamos malheridos,
Cogemos aire.
Mi alma me habla y me canta
Cierro los ojos,
Mi espada que caé.
Una última punzada ataca mi corazón.
Dolor.
Me desplomo en este tullido verde
Que me espera en mi caída.
Alzo la cabeza,
La bestia se resiente,
Cae como yo.
Lucho contra mi ser y pierdo
Los dos morimos,
Pasado y presente
Presente y futuro.
Toco el césped,
Será lo último que sienta
En este triste morir.
Escucha a la sirena
Que me cobija,
Es mi interior quien me habla,
Son su palabras,
Bella.
El cabella de una sola cabeza muere,
Yo sigo viviendo entre el delirio y el olvido.
Te sigo escuchando
Canta esas canciones de antaño
Eres mi sirena de los bosques encantados
Que sigo buscando
Y que sigo olvidando.
Nieva,
Llega mi dolor.
La nieve me tapará
En mi olvido
Entre tu sonrisa
Que ya no recuerdo.
Muero,
Bella,
Muero en tú tierra
Aunque tu no lo sepas.
veo el caballo
de las tres cabezas
relinchando el olvido
de unas tierras lejanas.
Me acerco a él,
La segunda cabeza
se acerca a mi mano,
Le palpo el hocico.
Tiene la piel áspera
Como mi alma,
El hedor que me devuelve
A mis dulces palabras
Me traen a mi mente
Historias de un pasado.
Pensativo
Me pierdo
en este cielo azul
Que me inunda de tristeza.
De repente¡¡,
La cabeza de color verde
Muerde mi mano.
Me hecho hacía atrás,
Cojo mi espada
Espada con la que he roto
mis amores,
Con la que he matado
a otros
Con solo sacarla.
Es una espada llena de palabras
Llena de pasiones.
Reluce,
Será por su odio.
Me hecho hacía atrás,
El caballo de las tres cabezas me mira,
La cabeza verde brama
La segundo pace en este jardín verde
Y la tercera,
Endemoniada,
hecha fuego por la boca.
Demonio,
Huye de mi,
No sabes quien soy,
Alimente con mi odio tu nacer,
Eres la criatura de mis cuentos
De mis historias.
Te cree entre versos,
Entre comas y mis verbos
Que engendre con sus sentimientos.
Te explique mi pasado,
Bestia,
Te hable de la luna maldita
Que acompaño mi morir en su cama,
Entre sus cuatro paredes
Donde deje mi alma,
Donde ame con mis susurros
En tus infinitas noches.
Bella la llame
Bella la bese,
Cubrí su cuerpo
Con mis palabras
La bese entre miradas,
La ame todo el tiempo.
Del sol la escondí,
Y la mostré a su hermana luna,
Toda bella.
Vi con ella morir la última ola
De una playa inventada
Dentro de nuestro mundo infinito.
Y ahora,
tu bestia
De las tres cabezas
Intentas atacarme
Con el fuego de mi amor,
Con la rabia de mi odio
Y con la dulzura de mis palabras.
Te corto una cabeza,
Zas,
Ves soy yo superior,
Mato tu dulzura
Siempre mansa.
Pero todavía me quedan dos.
El caballo, de las dos cabezas,
Relincha por una de dolor,
La otra lanza fuego.
Me ciega,
Ciego ando tanto tiempo
Entre los segundos que se vuelven minutos
Que todavía no se a donde voy.
Grito,
Yo también se chillar,
Ves,
Te grito y me grito
Te odio y me odio.
Te toco la cara,
Le limpio los ojos
Del dolor del día a día.
Borroso veo su figura,
Me rodea.
La cabeza verde
Muestra sus dientes.
Veo el veneno que guarda en su interior,
Agito la espada
Entre el aire que me suspira
Me abraza.
Me defiendo,
Esquivo su segundo a ataque
Me muevo ágil sin miedo.
Muere maldito¡¡,
Grito al sol
Que es al único que ahora veo.
No era el sol,
Su fuego me atrapa
Mientras mi mano
Con espada en alto
Vuelve con otra estocada.
Los dos damos unos pasos hacía atrás,
Estamos malheridos,
Cogemos aire.
Mi alma me habla y me canta
Cierro los ojos,
Mi espada que caé.
Una última punzada ataca mi corazón.
Dolor.
Me desplomo en este tullido verde
Que me espera en mi caída.
Alzo la cabeza,
La bestia se resiente,
Cae como yo.
Lucho contra mi ser y pierdo
Los dos morimos,
Pasado y presente
Presente y futuro.
Toco el césped,
Será lo último que sienta
En este triste morir.
Escucha a la sirena
Que me cobija,
Es mi interior quien me habla,
Son su palabras,
Bella.
El cabella de una sola cabeza muere,
Yo sigo viviendo entre el delirio y el olvido.
Te sigo escuchando
Canta esas canciones de antaño
Eres mi sirena de los bosques encantados
Que sigo buscando
Y que sigo olvidando.
Nieva,
Llega mi dolor.
La nieve me tapará
En mi olvido
Entre tu sonrisa
Que ya no recuerdo.
Muero,
Bella,
Muero en tú tierra
Aunque tu no lo sepas.