nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
El calor de tus manos me enloquece
despertando con tu tacto insaciable
y es tu beso una fuente inagotable
que en mi piel con tu fuego me enardece.
Al rozar este cuerpo con tus dedos,
quitas los miedos
con tu caricia
que es la delicia
y hace temblar
sin avisar
a mi cuerpo y mi piel que tanto sueñas
y al podernos amar de mí te adueñas.
Entre sabanas blancas de algodón
se derraman las mieles por locura
y besando tus labios con ternura
se apasiona el deseo coquetón.
Tus caricias avivan mis sentidos
que conmovidos
a ti te excitan
y necesitan
beber tu boca,
la que provoca
que la sed de mis labios se suavice
y al sentir tu pasión me tranquilice.
Tere B.O
19-01-2014