rafael prado
Poeta recién llegado
Cuando veía el sol de los venados
o me refugiaba en el camellón amado,
una lagrima corría por mi alma
no se si de fe, alegría o esperanza.
Cuantos años tan lejos de este pueblo,
cuantas horas añorando mi regreso.
Ahora te traigo a mi memoria,
con la nostalgia y el abrazo de mi madre
y la brisa inconfundible del vinagre.
o me refugiaba en el camellón amado,
una lagrima corría por mi alma
no se si de fe, alegría o esperanza.
Cuantos años tan lejos de este pueblo,
cuantas horas añorando mi regreso.
Ahora te traigo a mi memoria,
con la nostalgia y el abrazo de mi madre
y la brisa inconfundible del vinagre.