Mucha montaña despertando sigilosamente
para plasmar párrafos desde las alturas
proponiendo nubes al desordenado cuaderno.
No es posible contar historias sin que pasen los años,
el tiempo adentro y la orilla de los amaneceres
que van aclarando respuestas .
Contagiarse bien de la luz.Conocer también la oscuridad.
Conciliar el contraste de mundos
y amar y odiar y amar.
Escribir en el quicio del vacío para recordar las alas
que siempre han brotado del cuerpo,
escribir sobre el delírio en la cuerda;
otra vez de nuevo desnudo
para no quedar ausente
en la sombra sin sombra
y con palabras de bosque
escribir con los pájaros.
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