roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Alas caídas
Peregrinos destellos de luz
Despojos inertes
Que adornan el vacío
De un sueño que debió ser.
Nada cambio
Ni siquiera el grito
Tampoco la mirada
Del duende furtivo
Que invento la libertad
Todo quedo atrás
El viaje de Sebastián
La protesta de Casilda
Y el pánico prematuro
De los que marchaban
Con grito de lucha
Pidiendo más presupuesto.
Se gritó, pero nada paso
La denuncia fue hiriente
De la realidad candente
Unos corrieron,
Otros cambiaron camisa
El ejército arremetía
Golpeaba, ya no distinguía
Gases por todos lados
Julián se quedó agazapado
En el puesto de los panes
Vivió el vaivén de la tanqueta
Vio caer a pedro y a lucero
La niña de los ojos claros
Estudiaba medicina
Colaboraba ya en el hospital
Ella tenía un sueño
No lo logro alcanzar.
Eran tiempos revueltos
De consignas y esperanzas
Por la patria exacta de velada
Por los sueños de Farabundo
Fue mi canto un tiempo
Antes de la rosa y el clavel
Peregrinos destellos de luz
Despojos inertes
Que adornan el vacío
De un sueño que debió ser.
Nada cambio
Ni siquiera el grito
Tampoco la mirada
Del duende furtivo
Que invento la libertad
Todo quedo atrás
El viaje de Sebastián
La protesta de Casilda
Y el pánico prematuro
De los que marchaban
Con grito de lucha
Pidiendo más presupuesto.
Se gritó, pero nada paso
La denuncia fue hiriente
De la realidad candente
Unos corrieron,
Otros cambiaron camisa
El ejército arremetía
Golpeaba, ya no distinguía
Gases por todos lados
Julián se quedó agazapado
En el puesto de los panes
Vivió el vaivén de la tanqueta
Vio caer a pedro y a lucero
La niña de los ojos claros
Estudiaba medicina
Colaboraba ya en el hospital
Ella tenía un sueño
No lo logro alcanzar.
Eran tiempos revueltos
De consignas y esperanzas
Por la patria exacta de velada
Por los sueños de Farabundo
Fue mi canto un tiempo
Antes de la rosa y el clavel