marquelo
Negrito villero
A veces el viento
tiene esa impostura de vida que se pegan en los labios
como una resaca de aliento
de última promesa
y tu cuerpo rebota sobre todo el pentagrama,
lejos
de las mareas cálidas que envuelven las camas
y un sonido se pierde y busca en tu cuerpo
al álgido grito del pecho que anida en los espejos.
Luego
la noche regresa y se deja caer a tu lado.
El vino canta
y cuenta historias
de aparecidos entre las flores;
un rezo se construye en las arenas
un beso se desmonta en mil pedazos
entre las estrellas
y brillan como un plateado chasquido entre los ojos.
Mi hombría regresa
con una sombra de secreto
y tus manos vuelan haciendo figuras
que algunos, llaman nubes.
Ahora
frente a tus ojos hay una mancha
que decidimos seguir
como una huella de sangre envuelta en un único deseo...
tiene esa impostura de vida que se pegan en los labios
como una resaca de aliento
de última promesa
y tu cuerpo rebota sobre todo el pentagrama,
lejos
de las mareas cálidas que envuelven las camas
y un sonido se pierde y busca en tu cuerpo
al álgido grito del pecho que anida en los espejos.
Luego
la noche regresa y se deja caer a tu lado.
El vino canta
y cuenta historias
de aparecidos entre las flores;
un rezo se construye en las arenas
un beso se desmonta en mil pedazos
entre las estrellas
y brillan como un plateado chasquido entre los ojos.
Mi hombría regresa
con una sombra de secreto
y tus manos vuelan haciendo figuras
que algunos, llaman nubes.
Ahora
frente a tus ojos hay una mancha
que decidimos seguir
como una huella de sangre envuelta en un único deseo...