roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
El camino del olvido
comienza en el corazón
se reproduce
en el pensamiento
y se queda sin explicación.
Se olvida sin querer
al fulgor
de la ilusión
en el hacer de la misión
que te encomendó la razón
abunda
la justificación
que al brote de los labios
se dice por decir
como canto fresco
pero sin convicción.
El camino del olvido
se sufre
frente a cada sol
se siente en el oprimido
como fuente escaza
del amor consentido
como llama sin fogón
donde queda la hogaza
de cualquier ilusión.
El camino del olvido
comienza al amanecer
ignorando el mensaje
lleno de amor,
que al margen de tu vida
cruza silente y solitario
como plegaria de amor,
como vagamundo
perdido, triste y sin flor
que desprende lágrimas
amargas y errantes
de ausencia de tu amor.
El camino del olvido
lo sufro cada día
en la ausencia de tus besos
y la negación de tu mirada
en el verso que se pierde
sin haber llegado
a la musa consentida
que en su mundo me olvida.
comienza en el corazón
se reproduce
en el pensamiento
y se queda sin explicación.
Se olvida sin querer
al fulgor
de la ilusión
en el hacer de la misión
que te encomendó la razón
abunda
la justificación
que al brote de los labios
se dice por decir
como canto fresco
pero sin convicción.
El camino del olvido
se sufre
frente a cada sol
se siente en el oprimido
como fuente escaza
del amor consentido
como llama sin fogón
donde queda la hogaza
de cualquier ilusión.
El camino del olvido
comienza al amanecer
ignorando el mensaje
lleno de amor,
que al margen de tu vida
cruza silente y solitario
como plegaria de amor,
como vagamundo
perdido, triste y sin flor
que desprende lágrimas
amargas y errantes
de ausencia de tu amor.
El camino del olvido
lo sufro cada día
en la ausencia de tus besos
y la negación de tu mirada
en el verso que se pierde
sin haber llegado
a la musa consentida
que en su mundo me olvida.