Alasang
Poeta recién llegado
Vestiduras agrietadas entre campos
de rosas y claveles optimistas.
¡Qué bonita es la sensación de estar solos, tú
y yo en el campo!
Mira, una rosa. Te la arranco, te la regalo,
cógela. Es para ti.
Los animales nos saludan risueños ante
los tractores que no cesan de cultivar.
Ay dulce campo que nos aguardas...
¡Qué bello eres cuándo de dócil amor nos
tiñes!
Me gustas, eres electrizante, de cada vez
más. ¿Jugamos a querernos?
¿Sí? Pues juguemos a querernos...
Desvístete. Desvísteme. Aventurémonos.
Qué placer.
Ay dulce campo que nos aguardas...
¡Qué bonito eres cuándo de dulce amor
nos llenas!