En la lejanía del cerro
se escucha el cantar
de una suculenta voz,
emanando dulces sonidos, embaucados
por el hechizo del cielo
celoso de oírte cantar,
volátil, desprendes canciones, preciosas
y con el sonido opacas, la voz del cielo.
Y si el silencio
vuelve a destruir el ruido,
que hace vibrar mis sueños
me despertaras y no llegare hasta la profundidad
y entrare a la cruda realidad
así que no pares de cantar
canta, canta, triste lago
que en el mes de mayo
se sumerge la lluvia, en tu cuerpo de arroz
no pares, sigue y sigue, con tu voz
llena de amor y dolor
por ese desamor tan cobarde
pero tan limpio, por la ternura de tu corazón.
Canciones van, canciones vuelan por el mar
pero solo tu voz se escucha entre la fraternidad
de aguas desterradas de amor
no importa que el manto del dolor
te allá penetrado el corazón
vuélvete humilde, ante tanto ardor
y veras que nadie, tendrá tu dulce voz
se escucha el cantar
de una suculenta voz,
emanando dulces sonidos, embaucados
por el hechizo del cielo
celoso de oírte cantar,
volátil, desprendes canciones, preciosas
y con el sonido opacas, la voz del cielo.
Y si el silencio
vuelve a destruir el ruido,
que hace vibrar mis sueños
me despertaras y no llegare hasta la profundidad
y entrare a la cruda realidad
así que no pares de cantar
canta, canta, triste lago
que en el mes de mayo
se sumerge la lluvia, en tu cuerpo de arroz
no pares, sigue y sigue, con tu voz
llena de amor y dolor
por ese desamor tan cobarde
pero tan limpio, por la ternura de tu corazón.
Canciones van, canciones vuelan por el mar
pero solo tu voz se escucha entre la fraternidad
de aguas desterradas de amor
no importa que el manto del dolor
te allá penetrado el corazón
vuélvete humilde, ante tanto ardor
y veras que nadie, tendrá tu dulce voz