cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Vio a la dama salir de las tiendas
corrió oculto entre la gente y el ruido.
Al llegar a su lado, a tientas
le quitó el bolso aprovechando un descuido.
Se desapareció como exhalación
Nadie se dio cuenta de la dama
ni de su llanto ni exclamación
al verse desarmada, sin nada.
Carterista de oficio,
artista sin beneficio.
Corres por tu vida,
hacia vana salida.
En otro día, en otra acera
en paraje ralo de ciudad cualquiera,
no vio la trampa que le tendieron:
era policía disfrazado de niñera.
Al verse acorralado giró hacia uno y otro lado,
le marcaron el alto y quiso tirar lo incriminatorio.
Al buscarse en las ropas lo han alcanzado,
por él no vale arriesgarse es mejor pagar velorio.
Niño carterista, niño artista.
En la faena llevaste tu condena.
Tu obituario no aparece en el diario
Es solo diatriba para una sucia cantina.
corrió oculto entre la gente y el ruido.
Al llegar a su lado, a tientas
le quitó el bolso aprovechando un descuido.
Se desapareció como exhalación
Nadie se dio cuenta de la dama
ni de su llanto ni exclamación
al verse desarmada, sin nada.
Carterista de oficio,
artista sin beneficio.
Corres por tu vida,
hacia vana salida.
En otro día, en otra acera
en paraje ralo de ciudad cualquiera,
no vio la trampa que le tendieron:
era policía disfrazado de niñera.
Al verse acorralado giró hacia uno y otro lado,
le marcaron el alto y quiso tirar lo incriminatorio.
Al buscarse en las ropas lo han alcanzado,
por él no vale arriesgarse es mejor pagar velorio.
Niño carterista, niño artista.
En la faena llevaste tu condena.
Tu obituario no aparece en el diario
Es solo diatriba para una sucia cantina.