Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El ciclista
Me dejaste el silencio,
la nada más amarga,
el ruido sin el tiempo,
la sola indiferencia.
Dejaste solo el viento,
aroma que se escapa,
dolor y sentimiento
y un mar sin su mañana.
En esta penitencia
volví hacia atrás la vista,
y vi, de tu presencia,
dos ruedas y un ciclista.
Me dejaste el silencio,
la nada más amarga,
el ruido sin el tiempo,
la sola indiferencia.
Dejaste solo el viento,
aroma que se escapa,
dolor y sentimiento
y un mar sin su mañana.
En esta penitencia
volví hacia atrás la vista,
y vi, de tu presencia,
dos ruedas y un ciclista.
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